Ser valiente, no significa no tener miedo. El miedo es una emoción genuina, y nuestro coraje se encuentra justo ahí, debajo de nuestros miedos más grandes.

Ser valiente no es pararse a pelear cada vez que hay una discusión sobre la mesa. Ser valiente requiere mucha más humildad de la que te imaginas, requiere respeto, y conocer en profundidad tus miedos, tus pensamientos, tus anhelos, y tus sueños.

Te has preguntado alguna vez, ¿por qué crees lo que crees? ¿realmente lo crees? ¿o lo has internalizado simplemente porque tus padres, cercanos y amigos lo creen? La valentía requiere de responderte todas y cada una de esas preguntas que te sacan de lo que estás acostumbrado.

Los valientes son personas que son capaces de escuchar su corazón independiente que lo que sea correcto o no, son personas que tienen miedo, pero que han sabido identificarlo, entenderlo y sobrepasarlo.

Recuerda que en tu corazón hay más explicaciones que en cualquier texto, libro, o documental. Entender tus miedos, tus creencias y tus sueños, te acercará a ir entendiendo tu verdad.

Exigir respeto sin respetar, es no atreverse a aceptar que la verdad de otros es distinta a la tuya. Exigir silencio sin escuchar, exigir justicia sin practicarla, exigir amor sin amar… Ser valiente requiere actuar de acuerdo a eso por lo que con tanta pasión luchas. Pero, por sobre todo, te vas a dar cuenta de que eres valiente cuando dejes de juzgar y te atrevas a dejar que los demás se expresen con el mismo derecho que tienes tú de hacerlo, porque todos tenemos miedo, todos nos cuestionamos a nosotros mismos.

Ser valiente es decidirte a ser tú, 100% tú. Y dejar que los otros sean ellos.

Newsletter

WhatsApp